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Resumen: Un
pescador desaparece en Perú, sin dejar rastro. Los expertos
noruegos de una empresa petrolífera se encuentran con
extraños organismos que ocupan cientos de kilómetros
cuadrados del fondo marino. Entretanto, en las costas de la
Columbia Británica comienza a observarse un inquietante
cambio en el comportamiento de las ballenas. Nada de todo
esto parece tener una causa común. Pero Sigur Johanson,
biólogo y sibarita, no cree en las casualidades. También el
investigador de ballenas indio Leon Anawak llega a una
preocupante conclusión: una catástrofe está a punto de
suceder. La búsqueda de la causa le enfrentará a sus peores
pesadillas.
Los protagonistas, científicos relacionados con el mundo
marino, las prospecciones petrolíferas y la ecología, además
de unos cuantos militares e industriales, van apareciendo
según discurre la trama con todas las características que
les hacen cercanos y familiares, unas veces como ese
pariente sabelotodo, otras como el amigo militante del
pacifismo o, incluso como los políticos que a todos nos ha
tocado alguna vez sufrir. No dejaría de ser este un detalle
insignificante y precisamente indispensable recurso de una
buena novela si no fuera por la importancia que posee la
trama básica en torno a la cual se mueven estos. Esta, no se
descubre nada, es la certeza de la extinción de la especie
humana mediante un recurso original, alejado por completo de
asteroides estrellados, calentamientos terráqueos o
cualquiera al uso manido y tan poco original con que el
género nos suele regalar. Se nos presenta un insospechado y
realista medio de extinción que a casi nadie se le habría
ocurrido pensar y que, explicado con contundente amenidad,
hace que algunos pelillos del cogote del lector se ericen de
forma intempestiva.
El primero de estos personajes es un naturalista
especializado en ballenas, con su amigo ecologista de
extremos casi épicos, seguido de un científico de raza, cuya
búsqueda de la verdad es mas importante que tener y obtener
la razón, catedrático que a ratos investiga a sueldo de
corporaciones industriales. Junto a ellos, algunos no se
conocerán personalmente jamás, van saliendo al escenario
otros que de una manera secundaria llegan a la misma
conclusión. El ser humano esta condenado. Mientras que unos
achacan este destino a las fechorías de nuestra especie,
otros parecen estar en la idea de que los fenómenos que se
presentan son cosas que, como vulgarmente se dice, pasan.
Algunos incluso ven tras de ellos la mano de aláteres de
algún Bin Laden atemporal e inespecífico y todos, tratan por
sus medios de encontrar alguna solución que conjure el
desastre.
Todo empieza con la desaparición de unos cuantos pescadores
peruanos, pobres e ignorados que no llaman la atención al
principio y continúa con las ballenas que súbitamente,
parecen decidir dejar de ser amistosas con el hombre en el
transcurso de una de esos viajes de pseudo-aventura tan de
moda últimamente en los que los turistas menos pobres y
menos ignorados, son paseados entre ellas en los lugares
donde se dan cita regularmente. Después continúan
apareciendo otros fenómenos cada vez más dramáticos en un
cuidado crescendo que nos conduce desde este inicio tan
heterodoxo y sorprendente, a una realidad ignorada por casi
todos nosotros, y resumida en el hecho cierto de que el
fondo de los mares terrestres es más desconocido que la
mayoría de las superficies extraterrestres que están a
nuestro alcance.
Análisis:
El quinto día se
adentra en las profundidades marinas, en lo ignoto de las
costumbres de sus moradores, pero reconociendo que lo
conocido es hoy por hoy una ínfima parte de lo imaginable.
Los protagonistas son esencialmente científicos lanzados a
descubrir un misterio de magnitud planetaria. Como en toda
novela, aunque esta tiene casi mil páginas, uno vivirá,
sufrirá y asistirá desde el sillón a una inminente
catástrofe marina global. Sin embargo, en la lectura
El quinto día viene
de añadido el poder aprender innumerables secretos del
vasto océano y de su explotación tanto de los recursos
pesqueros como del petróleo que hay en las plataformas
marinas continentales. Su autor es un apasionado del mar,
pero también de la ciencia y la tecnología aunque no
descuida otras pasiones más vitales como la gastronomía las
cuales han sido volcadas todas ellas en este libro con una
inteligencia mordaz.
Entre las islas de Vancouver, la costa de Noruega, Francia,
Perú, etc. transcurre la acción trepidante en la cual unos
investigadores deberán poner todo su buen tino para desvelar
que hay detrás de los ataques de ballenas, de medusas y
otros extraños fenómenos relacionados con el medio marino y
que empiezan a tomar proporciones de amenaza bíblica. Las
bolsas de metano, los gusanos poliquetos, y otros misterios
se van desvelando al lector con todo lujo de detalles.
Tampoco faltan los últimos conocimientos que hemos adquirido
de las ballenas jorobadas, las grises, las belugas, las
orcas, los delfines o los conos volcánicos submarinos llenos
de vida. Lo interesante de la novela es que a diferencia de
otras todo el aderezo de la historia es divulgación
científica en estado puro. Cuando se cita a la avispa marina
australiana, la Chironex
fleckeri uno puede buscar a esta ponzoñoso medusa y
ver los terribles efectos de sus tentáculos sobre los
bañistas. Cuando se sigue a las ballenas con microsensores
monitorizados a través de satélites no es ciencia ficción.
La descripción de la compleja circulación marina de la banda
termohalina entre el Golfo de México y el Ártico, no sólo es
verídica sino explicada con una contundente preclaridad.
Así pues es una lectura doble, amena por la interesante
trama y apasionante por el conocimiento sobre el medio
marino que nos aporta.
Uno puede no estar de acuerdo en que bichos marinos de todo
el mundo se unan en una cruzada contra los humanos hartos ya
de que les envenenen su medio. Sin duda esto suena a pura
ficción. Pero no es menos cierto que los desechos químicos y
radioactivos que vertimos al mar acaban fatalmente afectando
a todas las criaturas marinas de una u otra manera y por
tanto a su comportamiento instintivo. La mortaldad de zifios
a causa del uso del sonar de baja frecuencia durante unas
maniobras de la OTAN frente a las islas Canarias, o la de
focas por el debilitamiento causado por los PCBs, es tan
cierta como que el incremento de materia orgánica
desestabiliza las poblaciones de medusas en alta mar hasta
que las convierte en una plaga. Pero mucho peor las
afloraciones de algas como la del dinoflagelado
Pfiesteria piscicida,
descubierta en 1988 y que también es conocida como la
asesina de peces porque a pesar de su casi microscópico
tamaño tiene una neurotoxina que los mata casi al instante.
Puede que el mar, sin ser consciente (eso sería más que
discutible) proporcione debido a la actividad humana un
medio propicio para nuevas adaptaciones y enfermedades que
puedan que su fauna pueda volverse contra los propios
humanos. El repaso de divulgación científica de Schätzing es
impresionante en este campo; incluso aporta una plausible
interpretación de la famosa plaga bíblica del Nilo
convertido en sangre. Debemos recomendar la lectura de
El quinto día por
ser una interesante novela teñida de un compromiso de
advertencia ecológica.
Recordemos que sólo en Estados Unidos durante el 2004, las
playas del océano y los Grandes Lagos, así como otras zonas
de agua dulce tuvieron 19,950 días de cierres y
advertencias, 79 cierres y advertencias extendidas (de 7 a
13 semanas consecutivas), y 42 cierres y advertencias
permanentes (más de 13 semanas consecutivas). Incluyendo
días extendidos, el total es de 24,853 días de cierres y
advertencias de playas. Todos esos cierres fueron debidos a
la mala calidad del agua marina o de agua dulce y en
especial por la presencia de animales no recomendables para
la salud. Así las cosas, la lectura de este libro quizás
pueda sensibilizarnos sobre nuestra actitud en la playa,
pero, especialmente en el abuso de tóxicos que hacemos como
sociedad.
El quinto día tuvo
un sorprendente éxito en Alemania dónde vendió 3 millones de
ejemplares bien merecidos. Tiene todos ingredientes de los
bestsellers: pesadillas, intriga, suspense, amor, muerte,
esperanza, sorpresas, etc. para que su lectura pueda ser
incluso adictiva (aunque seguro que en España no es un
fenómeno como El código da
Vinci). Sin embargo, a diferencia de la mayoría, la
obra de Schätzing se aleja de esta literatura concebida para
el consumo masivo para puro entretenimiento.
El quinto día es una
novela pero a la vez un concienzudo análisis, con rigor,
contenido divulgativo y sana ironía de nuestra sociedad
antiecológica. Escrita a modo de un diario de episodios en
diferentes localidades uno tiene la impresión de que más que
un libro está leyendo un guión cinematográfico. Un guión
lleno de abundantes y detalladas descripciones lo cual
convierte al lector en un protagonista de excepción de cada
uno de los eventos, des del ataque de las ballenas y orcas a
los turistas hasta el tsunami frente a las costas de
Noruega. En definitiva, una lectura que no defrauda y que
permite adentrarnos en el mundo silencioso de este abrumador
planeta océano que cubre la mayor parte de la faz de la
Tierra.
A lo largo de sus paginas, este autor nos
ilustra sobre unos pocos conocimientos científicos tan
fácilmente que sorprende lo lejos que estamos de saber cosas
esenciales que podrían torcer de modo drástico nuestras
pequeñas vidas.
Frank
Schatzing nació en Colonia, Alemania, el 28 de mayo de
1957. Estudió Comunicación en su ciudad de origen, donde
formó su propia empresa, una agencia de publicidad
llamada INTEVI, antes de comenzar a publicar novelas.
Su primera obra publicada fue Tod und Teufel
(La muerte y el diablo, 1995), una
novela histórica de género negro, pero su fama no le
llegó hasta 1998 con la publicación de la obra de
ciencia ficción El quinto día, novela
que toma prestadas algunas ideas de la Teoría de Gaia,
una hipótesis del químico James Lovelock que postula que
la vida fomenta y mantiene unas condiciones adecuadas
para sí misma, llegando a afectar al entorno. La obra
goza de una inmensa labor de documentación y atención al
detalle.
Además de escritor es músico, productor musical y
aficionado a la cocina y el buceo..
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