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Resumen: A
mediados del siglo XXI, Kivrin, una audaz estudiante de
historia, decide viajar en el tiempo para estudiar "in situ"
una de las eras más mortíferas y peligrosas de la historia
humana: la Edad Media asolada por la Peste Negra. Pero una
crisis que enlaza extrañamente pasado, presente y futuro
atrapa a Kivrin en uno de los años más peligrosos de la Edad
Media, mientras sus compañeros de Oxford en el año 2054,
atacados de repente por una enfermedad desconocida, intentan
infructuosamente rescatarla. Perdida en una época de
superstición y de miedo, Kivrin descubre que se ha
convertido en un improbable Angel de Esperanza durante una
de las horas más oscuras de la historia.
Un tour de force narrativo, una novela que explora el miedo
atemporal de la enfermedad, el sufrimiento y la indomable
voluntad del espíritu humano. Con esta novela de ciencia
ficción Connie Willis ha obtenido los más importantes
premios del género en 1992: Nebula, Hugo y Locus.
Análisis: En un futuro
relativamente cercano, en el que el mundo se ha recuperado
de una pandemia, una joven estudiante de Historia es enviada
al año 1320 para lo que parece un estudio rutinario. Sin
embargo, las cosas se tuercen y la estudiante descubre que
ha aparecido en 1348, justo a tiempo para ver cómo la Peste
Negra comienza a asolar Inglaterra; a la vez, en su tiempo
un misterioso virus comienza a hacer estragos entre la
población.
Éste no es un libro sobre paradojas
temporales: Willis se las quita elegantemente de encima
-mediante el argumento de que el propio Tiempo se defiende
de las paradojas, y si un lanzamiento fuera a producir
cualquier clase de paradoja, el lanzamiento sencillamente no
ocurre- y se concentra en lo que importa: la historia. Y es
ésta una historia de frustración y angustia ante la
enfermedad: asistimos igual de impotentes que los personajes
al imparable avance de ambas pestes en ambos tiempos. De
tristeza: es conmovedor cómo la protagonista siente
desprecio al principio por los habitantes de 1348, para ir
cambiando de opinión de forma gradual, y ayudarlos a todos
ellos, mezquinos y bondadosos por igual, en sus horas
postreras. Y de esperanza: incluso en las horas mas negras
del relato, Willis, por boca de su joven protagonista, no
nos permite olvidar que, a pesar de lo especialmente cruenta
que resultó, la Peste Negra no fue el fin del mundo.
Quedaron testigos para contar la historia. La vida continúa.
Otro rasgo muy humano de los personajes de Connie Willis es
su capacidad para el humor, incluso enfrentados a la peor de
las adversidades: entre tanta destrucción y muerte, la
autora consigue arrancarnos de cuando en cuando una sonrisa.
Y lo consigue precisamente porque, sin que nos demos cuenta,
ha conseguido atraparnos, ha conseguido que sus personajes
nos importen, y gracias a esa relación con sus héroes y
villanos nos resulta sencillo empatizar con su humor, o su
tristeza, o su miedo.
Connie
Willis, nació en 1945, ha trabajado como profesora y en
la actualidad vive en Greely, Colorado (EE.UU.), con su
marido y su hija Cordelia. Aunque hasta hoy su obra ha
sido poco publicada en España, es indudablemente uno de
los nuevos valores de la ciencia ficción moderna. Tras
esporádicas publicaciones de relatos iniciadas en 1971,
Connie Willis pasó a dedicarse a tiempo completo a su
trabajo de narradora.
Aunque empezó escribiendo para revistas en los 70, Los
primeros pasos de Connie Willis en la Ciencia-Ficción no
tuvieron lugar hasta los 80. Escribió algunas novelas en
colaboración, pero las obras que le han dado fama han
sido escritas en solitario. Sus novelas sobre viajes en
el tiempo están bien documentadas.
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