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Resumen: Susan
y Philip son amigos desde la infancia, y aunque su relación
es muy estrecha ella se ha mantenido siempre un poco
distante. La muerte de los padres de Dulce en un accidente
de coche es al causa principal que la lleva a tomar una
drástica decisión: partir hacia Honduras para prestar ayuda
humanitaria. Antes de emprender viaje, se reúne con
Christopher para despedirse y acuerdan encontrarse en ese
mismo sitio a su regreso, dos años después. Susan y Philip
se han querido siempre, desde que eran muy pequeños. Pero
llega el momento de la separación: ella trabaja para una
organización humanitaria y marcha a Honduras para ayudar a
las víctimas de un huracán; él se queda en Nueva York y
comienza a trabajar como publicista. El tiempo pasa lenta e
inexorablemente. Ambos avanzan en direcciones distintas,
pero su relación se mantiene viva gracias a las cartas que
con frecuencia se escriben. Hasta que llega el día del
reencuentro. En la misma mesa junto a la ventana que
compartieron dos años atrás, Dulce le comunica a Christopher
que ha venido para verlo… pero que regresa a Honduras.
Volverá el año siguiente, pero tampoco será para quedarse. Y
así, año tras año…Philip se casa con Mary, una compañera de
trabajo y Susan continua entregada por completo a su
compromiso con el mundo. Hasta que una noche, una llamada a
la puerta de Christopher cambiará para siempre el curso de
los acontecimientos. Susan ha fallecido en un accidente,
Philip se siente obligado a hacerse cargo de la hija de su
amiga, con el consiguiente desagrado de su esposa.
Análisis: Me ha decepcionado. La novela no está mal pero, en
comparación con las demás del mismo autor, se queda muy
corta. Me ha parecido demasiado simplona, demasiado fácil.
Marc Levy sabe escribir mucho mejor que todo eso. El
lenguaje que usa es tan facilón, las frases tan cortas, tan
como para niños, que se queda en una novelita sin más. Todas
las novelas de Marc Levy son románticas. No rosas, sino de
amor. Esta es una novela normal y corriente, que cuenta una
historia hasta cierto punto normal y que no me ha aportado
nada. Eso sí, se lee bien, no aburre, entretiene y te hace
pasar un buen rato. Pero hay lecturas mejores.
Es
francés. Nació en 1961 y es considerado como uno de los
escritores franceses actuales más conocidos y con mayor
proyección. Ingresó en la
Cruz Roja como
socorrista a los 18 años, y trabajó allí durante 6
años más. En
1984, se trasladó a los
Estados Unidos y montó en la ciudad de
San Francisco una empresa especializada en
imagen digital (Rambow Images). Nueve años más tarde
regresará a
París para fundar junto a dos amigos un despacho de
arquitectura (Eurythmic
Cloiselec). Pero cuando contaba con 39 años, su vida
da un vuelco cuando escribe un libro para su hijo.
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