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Resumen:
Cuando un traductor de los servicios de inteligencia
británicos descubre que su gobierno es cómplice del expolio
de un país africano, sólo puede hacer una cosa: luchar por
la vida del país que ama. Después de su gran éxito El
jardinero fiel, John Le Carré demuestra con La canción de
los misioneros que la utopía es posible, que el amor es el
mejor motor para poner en marcha la justicia, y que el único
modo de conseguir un futuro mejor es manteniendo viva la
esperanza.
Análisis: En este caso, el 'héroe' es Bruno
Salvador, apodado Salvo, un mulato de profesión lingüista,
nacido en el Congo oriental (antes llamado Congo belga) de
la unión natural entre un misionero irlandés y la hija de un
jefe congoleño, que, siguiendo los útiles consejos del
hermano Michael, un descendiente de la nobleza católica
inglesa a quien se le asigna como su confesor y protector,
logra usar su pasión por las lenguas africanas para
convertirse en un solicitado intérprete, hecho este que le
llevará a terminar trabajando para el Gobierno británico y
sus servicios de inteligencia así como a verse en medio de
una secreta cita en una isla del Mar del Norte entre gente
poderosa de las finanzas y líderes de la guerra de su país
de origen. Es en esta clásica red de intereses inconfesables
por los que se mueven las propias potencias occidentales
donde Le Carré introduce su crítica moral, su mensaje
sociopolítico contra la hipocresía de los gobiernos y las
multinacionales que juegan con la pobreza y la tragedia del
sur. Nadie mejor para denunciar esa lacra que un hijo del
Congo y de un concienciado misionero. Pero para que funcione
de veras en el relato hay que añadir a todos estos
ingredientes aludidos el de la historia de amor -o de
'amores' más exactamente- que Salvo vive con dos mujeres que
resultan incompatibles: Hannah, su irresistible aventura, la
que se convierte en 'la chica' durante la trama, y Penélope,
la cónyuge traicionada, una mujer de una acomodada familia
británica, autora de reportajes de éxito para un importante
periódico nacional y con la que contrajo matrimonio de un
modo impulsivo. La educación católica estará presente en
esas relaciones hasta el punto de que le hace preguntarse al
protagonista si será esa la causa de que tenga necesidad de
poner en un pedestal a la esposa. Y todo con un fino humor
que alcanza en muchos momentos la comicidad y que es otro de
los ingredientes indispensables de la receta.
John Le Carré (cuyo nombre real es el
de David John Moore Cornwell), nació en Poole, Dorset
(Inglaterra), el 19 de octubre de 1931. Hijo de Ronnie
Cornwell, un empresario que acabó en prisión por estafa.
Su madre abandonaría a Ronnie y a su hijo, cuando éste
solamente tenía cinco años. David comenzó sus estudios
en la Sherbone School. Con posterioridad se trasladó a
Suiza, en donde acudió a la Universidad de Berna para
estudiar alemán. Después hizo el servicio militar en
Austria y estudió lenguas en la Universidad de Oxford.
En 1956 contrajo matrimonio con su primera esposa,
llamada Anne. Se divorciaría en 1971, volviéndose a
casar en 1972 con la editora Jane Eustace. En el año
1959 y tras trabajar durante un período como profesor,
Le Carré ingresó en el Foreing Office trabajando como
espía para el MI6, lo que le proporcionó suficiente
bagaje temático para sus posteriores trabajos
literarios.
Alcanzó la fama gracias a sus novelas de espionaje, con
estilo preciso y realista, intrincadas tramas y hondura
psicológica en sus caracteres, siendo su personaje más
característico el agente secreto George Smiley. En 1961
debutó como escritor con la novela "Llamada para el
muerto" (1961), un título que pasaría bastante
desapercibido a nivel comercial, al igual que su segunda
entrega, "Asesinato de calidad" (1962). Todo lo
contrario sucedería con "El espía que surgió del frío"
(1963), novela que le concedió una gran popularidad
internacional. Otros títulos conocidos de Le Carré
fueron "El Topo" (1974) o "La chica del tambor" (1983).
"Amigos absolutos" (2004) es una novela con el
protagonismo de Ted Mundy, hijo de un militar británico
nacido en Pakistán, y de Sasha, hijo de un pastor
luterano de Alemania del este afincado en la parte
oeste, dos amigos que trabajaron juntos como espías en
la Guerra Fría encontrados años después en el contexto
de la guerra de Irak. "La canción de los misioneros"
(2006) era un libro con el protagonismo de un intérprete
que descubre una conspiración para expoliar un país
africano. "El Hombre Más Buscado" (2008) centraba su
acción en un sospechoso de terrorismo.
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