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Resumen:
Intento de novela que presenta una reflexión que intenta ser
teológica y no se acerca ni siquiera a costumbrista, a
partir de una historia cargada de emotividad gazmoña. El
punto de partida es un trágico suceso, narrado a modo de
thriller: el asesinato de una niña en el transcurso de una
excursión familiar. Una excursión familiar se transforma en
tragedia cuando Missy, la hija pequeña de Mack, desaparece.
Ante la evidencia del asesinato de la niña, el padre
reaccionará rebelándose frente a Dios, ante lo que considera
una radical injusticia. Transcurridos tres años, Mack recibe
una extraña carta, firmada por Dios, que le conmina a
reunirse con él en el lugar donde la niña murió. A pesar de
lo aparentemente absurdo de la situación, acude a la cita y
tiene un peculiar encuentro con un hombre y dos mujeres,
personificaciones de Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo.
Tras permanecer un tiempo en su compañía y exponer su
indignación y sus dudas, la reflexión de Mack acerca de lo
ocurrido cambia por completo; acaba perdonando al asesino de
su hija y asumiendo serenamente el designio divino. Dios le
muestra el lugar donde se encuentra el cuerpo de Missy, lo
que permite a la policía descubrir al asesino. Esto es todo.
Análisis: Basura pseudoteológica. Noña y
simplona. Insoportablemente infantil este manual de
autoayuda, que no ayuda a nadie. Dice la contraportada que
"querrás que todas las personas que conoces lean este
libro"; lo cual es justamente lo contrario: que nadie lea
esta patraña, disfrazada de autoayuda mal digerida. Un
panfleto ridículo, gazmoño y paranoico. Además de una
novelucha aburrida, soporífera y cargante, apta únicamente
para fanáticos fundamentalistas cristianos de la
cienciología. La mayoría del libro es un diálogo entre la
trinidad y el protagonista que es un plomazo con tintes
seudoteológicos (ni siquiera se acerca a una cierta teología
con sentido), sobre elementos de la religión cristiana que
harían sucumbir de aburrimiento al más masoquista, de risa o
de desprecio a quien tenga una mínima formación teológica y
de indignación a quien no sea un absoluto imbécil, por la
estafa que supone este panfleto new age que quiere imitar a
la saga Cohelo y que se queda en caperucita rosa.
Canadiense, creció junto a sus tres
hermanos menores en tierras de lo que ellos consideraban
una tribu de la Edad de Piedra al lado de sus padres,
quienes eran misioneros en las tierras altas de la
antigua Nueva Guinea (Papúa occidental). De niño y como
joven adulto sufrió grandes pérdidas, pero ahora
disfruta con su familia de la "vastedad de la gracia",
en la Costa Noroeste de Estados Unidos. Actualmente
tiene seis hijos.
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