IZQUIERDA UNIDA DE SAN ANDRÉS DEL RABANEDO (LEÓN)

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Estado crítico

Robin Cook

Barcelona: Plaza y Janés, 2008. 424 páginas

 

Resumen: Jack Stapleton es un prestigioso forense que ejerce junto a su mujer, Laurie, en Nueva York. Su altísimo ritmo de ejercicio físico le provoca una lesión de la que no pueden operarle hasta que pase un tiempo. Pero Jack, impaciente por verse recuperado, consigue que un especialista acceda a intervenirle de inmediato en un nuevo centro hospitalario privado que han abierto en la ciudad.
Laurie, sin embargo, recela de la reputación de este hospital. En los últimos meses muchas de las personas que han entrado en sus quirófanos para operaciones que no comportaban riesgo alguno han fallecido en las veinticuatro horas posteriores a la cirugía… y el cadáver de uno de ellos ha acabado sobre su mesa de autopsias.
¿Qué se esconde tras las puertas de los quirófanos de esta clínica? Y, sobre todo, ¿por qué el equipo médico del hospital es incapaz de erradicar este letal riesgo a pesar de que ha tomado todas las medidas que estaban en sus manos?.

Análisis: Interesantes y perspicaz análisis de las consecuencias de la privatización de la sanidad pública norteamericana.

“Como plan de negocios, era fantástico. Tal como ella se lo había explicado, el gobierno, en su infinita sabiduría, había creado un sistema vía Medicare, adoptado por todas las empresas de asistencia sanitaria, que pagaba a los médicos mucho más dinero por hacer operaciones de lo que pagaban por otros cuidados. El truco consistía en reunir a un grupo de médicos inversores para financiar la construcción de hospitales privados, que solo hacían intervenciones y evitaban todas las demás actividades que no daban beneficios, como tener salas de urgencias y curar a personas sin seguro o tratar a enfermos crónicos. Esa actividad se aprovechaba de una laguna en la ley que, en términos generales, impedía a los doctores enviar a sus pacientes a las instalaciones de su propiedad, como eran los laboratorios y los centros de resonancia magnética, porque se creía que cuando los médicos tenían una participación en el hospital, solo eran pequeños engranajes en una rueda mucho mayor. Todo esto alentaba a los médicos a admitir a pacientes de pago, pues les pagaban por la intervención y luego volvían a cobrar del hospital según el pequeño porcentaje que les correspondía por ser propietarios. Para los verdaderos dueños, que tenían la mayoría de las acciones, aquella era una increíble máquina de hacer dinero” (pg. 143).

"Es más elegante que otros hospitales, pero por lo demás es bastante parecido.

-Pero no tienen sala de urgencias.

-Así es, no hay sala de urgencias. Somos un hospital quirúrgico. No queremos que las camas las ocupen pacientes médicos.

-¿Qué hay de la unidad de cuidados intensivos?

-No tenemos una unidad de cuidados intensivos propiamente. Si es necesario ese tipo de atención, podemos aislar una parte de la PACU, o unidad postanestesia. Si la PACU está llena, enviamos a los pacientes al University Hospital. Con eso ahorramos muchísimo dinero" (pg. 167).

 

"Estaba impresionada con el edificio pero lamentaba que aquel lujo apartara una enorme cantidad de dinero de los hospitales de servicios generales como el University o incluso el General, que tenían problemas para cuadrar los números. En Angels Healthcare, como en otros hospitales privados especializados, sólo estaban interesados en los pacientes de pago con problemas agudos, y no en los no asegurados o los enfermos crónicos. No solo eso, las fortunas que ganaban los empresarios también las estaban arrebatando del sistema de salud pública y del cuidado de los pacientes" (pg. 169).

 

"La facultad no me enseñó nada acerca de la economía médica. Es más, no sabía nada de economía o empresa, que es algo en lo que, por desdicha, se ha convertido la atención médica" (pg. 261).

 

"-En realidad, lo que más me preocupa es el dilema de los hospitales especializados. No tienen los recursos para este tipo de casos, y tienen que derivarlos. Es más, en un hospital especializado, creo que fue en un hospital ortopédico, un paciente tuvo un paro cardíaco. ¿Sabes que hicieron?

-No

-Llamaron al 061.

-¡Bromeas! -exclamó la doctora Ravelo incrédula.

-No tenían ningún médico de servicio. ¿Puedes creerlo?

-¿El paciente sobrevivió?

-No lo creo" (Pg. 281).

 

"Estaba muy claro que los ricos eran tan capaces como los demás de cometer un delito, pero a la hora de pagar por ello la parte del león recaía sobre los pobres". (pg. 421).

Robin Cook

Obtuvo el doctorado en medicina en la Universidad de Columbia en 1966. Trabajó en el Queen's Hospital en Honolulu, Hawaii y posteriormente sirvió a la marina americana. Su primer libro, publicado en 1972 llevaba por título Year of the Intern. Trabajó como oftalmólogo en el Massachusetts Eye and Ear Infirmary asociado al Harvard Medical School en Boston de 1971 a 1975. Durante esta época siguió siendo un apasionado de la ficción y leyó muchos best-sellers tratando de determinar qué era lo que hacía captar la atención de los lectores. Desarrolló su propia fórmula y escribió su primera novela que seguía estos patrones. Coma, publicada en 1977 se convirtió enseguida en un best-seller y fue convertida en película al año siguiente.

Cook escribe thrillers médicos. Su premisa es simple: «Podría escribir artículos sobre temas de medicina, pero la mayoría solo tomará conciencia de estos problemas si se los presentan como una novela». Sus obras están consideradas las mejores novelas inspiradas en la ciencia médica. Ha estado casado dos veces y no tiene hijos. Además de la medicina y escribir, le gusta el submarinismo, la egiptología, la pintura, el surf y el esquí. Pasa sus vacaciones en Waterville Valley, New Hampshire.

 

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