IZQUIERDA UNIDA DE SAN ANDRÉS DEL RABANEDO (LEÓN)

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El fuego

Katherine Neville

Barcelona: Plaza y Janés, 2008. 546 páginas

 

Resumen: El Fuego es la continuación de El Ocho, que fue publicado a mediados de los ochenta. Cuenta la historia de Alexandra Solarin, la hija de Cat Velis (protagonista principal de El Ocho) y Solarin (también coprotagonista). Al igual que le sucedió a Catherine Velis, Alexandrá se verá envuelta en una trama que le obligará a participar nuevamente en El Juego que gira en torno al legendario ajedrez de Montglane. En este libro se continúa la búsqueda de las piezas de ajedrez de Carlomagno, llamado el Montglane, trebejos que la madre de la protagonista Cat Velis, esconde en países como Irak, Rusia, Albania y Estados Unidos, ya que reunirlos confiere el oscuro poder de destruir o crear civilizaciones. El Fuego continúa en cierto modo la “partida” iniciada e inconclusa de El Ocho y se desarrolla también de la misma forma: alternando pasajes históricos en una trama que sucede en el pasado con una que acontece en una realidad actual. Al igual que en El Ocho, se entremezclan perfectamente la fantasía y los personajes y acontecimientos históricos reales.

Análisis: Suele decirse que segundas partes no son buenas. La autora nos narra la historia dando saltos del pasado al presente. Tenemos una parte narrada en tercera persona y situada en el siglo XIX, que cuenta las vicisitudes de Charlot, el hijo de la monja que encontró el ajedrez en la anterior novela, y que posee poderes visionarios. Intercalado con eso vemos la narración en primera persona de la hija de Catherine Velis y Alexander Solarin, Alexandra, una joven que trabaja como cocinera para un chef vasco llamado Boujaron (que no Bujarrón...).

Como es de rigor en los bestsellers, el primer capítulo cuenta un hecho impactante, la muerte de Alexander Solarin a manos de un francotirador cuando acompañaba a su pequeña Alexandra a un torneo de ajedrez. Aunque el primer capítulo aburre un poco con su exceso de palabrería, al menos pasa algo en él. Sin embargo, no será la tónica del resto del libro.

El argumento está tan enrevesado que  es imposible entender lo que pasa. Confieso que yo al menos no he entendido nada. No sé para qué sirve ser la Reina blanca, o la Negra, qué implica eso, por qué es importante, quién ha organizado tamaño delirio, cuál es el Juego dichoso en el que están envueltos los protagonistas, y cuál es su trascendencia. En el libro no hay ni una gota de acción, todo son personajes soltando discursos seudoesotéricos donde te vinculan cosas sin sentido. Por ejemplo, el vasco te habla del Olenztero (el Papá Noel euskaldún) como si también tuviera que ver con la trama, y así con todo, con casi cada objeto que aparece: todo se explica atendiendo a simbolismos herméticos, alquímicos, etc. Hasta los nombres de los personajes ¡ahí es nada! tienen significados ocultos. Y como en anteriores bodrios de la autora (El Ocho, el Círculo Mágico) la conspiración parece circunscribirse al círculo familiar y amistoso de los protagonistas. Todos se conocen, todos están metidos en el ajo, hasta el cocinero vasco. Y en el relato del pasado solo intervienen personajes famosos como Lord Byron, Teyllerand y otros, lo cual queda sumamente ridículo y forzado. Además, muchas de estas intervenciones, por no decir TODA LA PARTE DEL PASADO, sobra, no añade nada, y podría suprimirse sin ningún efecto en el libro.

El libro es muy aburrido, denso, lento y no tiene ni pies ni cabeza. Más que una novela parece un compendio de esoterismo y simbología del que además es difícil retener algo. Mezcla tantas cosas y de forma tan aleatoria que realmente es imposible meterse en la trama, en algo tan vacío, que pretende ser lo contrario. Al final te quedas igual que al principio, porque no ves un desenlace lógico ni claro.

Solo desperté del tedio que me produjo esta novela en algunos contados párrafos, justo los que hablan del cocinero vasco. Porque lo de esta autora es de risa. Se supone que vivió durante una temporada en el País Vasco, y aún así se ha documentado sobre el tema como si fuera Dan Brown con Sevilla, vamos, de pena.

Resulta que el cocinero Boujarón vive en una villa que se llama ¡atención! EUSKAL HERRIA, y su servicio doméstico y de guardaespaldas recibe el nombre de BRIGADA VASCA. Si ya con esto parece que estuvieramos hablando de un grupo terrorista, resulta que para hacerlo aún más ridículo, la autora dice que van disfrazados con txapelas (boina vasca) y fajines. Pero eso no es todo, bailan la Espatadanzta y la utilizan como arte marcial contra sus enemigos. ¿No es alucinanteeee? La parte en la que esta brigada, que luego resulta que no eran vascos auténticos, sino derviches disfrazados, ataca a los malos es de carcajada. Previamente una camarera en patines lanza botellas de sidra vasca (sagardo, dice Neville, y añade que es tan mala que no gusta a los españoles) para defender a la chica;  y luego llegan los vascos falsos y se lían a espatadantzazos. Delirante.

Pero toda la novela carece de sentido. No tiene interés ninguno. Hay que tener una gran voluntad para leer este cúmulo de dislates y de datos inconexos que no se sabe muy bien qué quieren decir. Los personajes, no hay ni que mencionarlo, son planos totales. La autora los describe de forma chapucera. Así el cocinero vasco habla mezclando el vasco, el francés y el español; y hay otro personaje que dice muchos refranes y así es el desarrollo que hace de ellos. Bueno, se me olvida que el chico es super guapo y atractivo y tiene una preciosa melena rizada, y que la pareja protagonista se enamora de pronto, sí, de pronto, sin que se vea ni un atisbo de relación (por cierto, la historia de amor da algo de asco). Todo es inverosímil y ridículo.

Katherine Neville

Katherine Neville es una escritora estadounidense, conocida principalmente por su novela El Ocho, que fue un éxito de ventas mundial. Nació en Missouri en 1945 y durante años trabajó como vicepresidenta para el Banco de América, y luego trabajó como asesora técnica de instalaciones informáticas tanto para gobiernos como empresas privadas como IBM y Deutsche Bundesbank. Trabajó además en el ámbito de los transportes y en el de energía, además de ser fotógrafa comercial, modelo y pintora. A partir de los setenta se convirtió en una de las novelistas más leídas del mundo merced a su novela El Ocho. Riesgo Calculado, su primera novela experimentó también un mayor éxito a raíz de las publicaciones anteriores. En diciembre de 2008 publicó la continuación de El Ocho, titulada El Fuego.

 

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