IU cuestiona la supresión del último servicio de autobús al Ferral, sin que además esto suponga un ahorro para el Ayuntamiento.
Izquierda Unida
cuestiona el nuevo convenio firmado por el Ayuntamiento de San
Andrés con la empresa de transporte ALSA hasta el 31 de
diciembre del 2011, por el que se suprime el último autobús que
sube al Ferral del Bernesga.
Esta supresión no sólo elimina un servicio sino que no supone un
ahorro para el Municipio, dado que el coste del nuevo convenio
establece que se mantendrá el mismo precio que venía pagando el
Ayuntamiento por este servicio.
Se mantiene el mismo coste argumentando, por parte de la
empresa, debido a la subida del IPC que esta empresa establece
en un 15,3%. ¿Cómo es posible asumir desde el Ayuntamiento una
subida de un 15,3%, cuando la subida de los salarios según el
IPC para las personas trabajadoras es como mucho de un 3%? ¿Y el
IPC armonizado es del 3,1% según el Instituto Nacional de
Estadística?
Es necesario mejorar el servicio de transporte de San Andrés en
su conjunto. Sólo si hay un buen servicio de transporte público,
que pase a su hora, sin continuas averías y retrasos, los
usuarios y usuarias podrán utilizarlo de forma habitual y
demandarán más su uso. La falta de puntualidad o las
suspensiones por averías constituye una forma de que el uso de
este servicio público baje, pues no se puede depender de él para
llegar puntual a trabajar o a cualquier compromiso. Lo cual
contribuye a un aumento del uso del transporte privado y la
persistencia de ciudades cada vez más contaminadas y con mayores
dificultades de movilidad sostenible.
La Junta de Castilla y León prorrogó en el año 2009 a las
empresas que ya tenían la concesión del servicio de transporte
público hasta el año 2019, bajo un triple compromiso: aumento de
las líneas a la demanda, adaptación de la flota a las
condiciones de accesibilidad y renovar los vehículos de más de
16 años de antigüedad.
Dado que la Junta nos ha atado a la empresa ALSA hasta el 2019,
es un deber de ciudadanía exigir que estos servicios funcionen
bien y cumplan los horarios establecidos, pues la empresa va a
cobrar al Ayuntamiento el coste del servicio vayan pasajeros o
no. Sin un transporte público de mejor calidad y más confiable
su uso seguirá siendo muy escaso.