IU de León quiere hacer público su rechazo a la gestión que
viene desarrollando la Gerencia de Salud de León respecto a la
atención sanitaria en el Hospital Monte San Isidro.
En concreto quiere denunciar que dicha Gerencia, desde hace
tiempo, cierra por el verano una planta del Hospital Monte San
Isidro, con la excusa de pintarla o hacer reformas. De esta
forma, al cerrar toda una planta durante el verano, reduce la
atención sanitaria que presta el Hospital y deriva los pacientes
al hospital privado San Juan de Dios y otros hospitales
privados.
Esta política sanitaria, no sólo supone una privatización
encubierta de la sanidad pública, sino que implica un coste
añadido a la Administración Pública, es decir, a nuestros
impuestos, al tener que pagar además el servicio de atención
hospitalaria privada. Como pacientes, no somos conscientes
directamente, pues no tenemos que abonar el servicio sanitario
cuando lo recibimos, pero la Administración, con el dinero
público, está pagando dos veces ese servicio, una con la
infraestructura y los profesionales con que se ha dotado al
hospital público y que se está infrautilizando y otra con la
derivación del servicio a una entidad privada. Todo esto
incrementa el gasto público de forma irresponsable, innecesaria
e insensata.
Los hechos demuestran que la Gerencia de Salud de la Junta de
Castilla y León no quiere hacer realmente una política de
eficiencia. Una política eficiente se orienta a mejorar la
relación entre los recursos utilizados y los resultados
obtenidos, de forma que el gasto se efectúe de un modo racional,
evitando el despilfarro de recursos o la mala gestión de los
mismos. Si dentro del Servicio Público se dispone, en el caso
del Hospital Monte San Isidro, de infraestructura, personal,
medios materiales…, lo más económico es dar el servicio en las
instalaciones y con los recursos propios que son los públicos.
Remitirlos a un hospital privado supone duplicar el coste para
la Administración, lo que va en contra de la política de
eficacia y eficiencia que tanto pregona la Junta de Castilla y
León y que vemos que se reduce más a declaraciones para la
galería que a hechos reales.
Los hospitales privados no pueden depender, para obtener
beneficios y así ser rentables, de que sea la sanidad pública
quien les derive los pacientes.
En este sentido IU solicitará por escrito al Delegado de Sanidad
en León información clara y veraz, así como razones que
justifiquen la necesidad para que desde admisión del Servicio
Público de Sanidad se están derivando pacientes a los hospitales
privados, pues esta derivación supone aumentar y duplicar el
gasto en sanidad, cuando existen recursos, medios y camas
suficientes en nuestros hospitales.