IU de San Andrés del Rabanedo quiere denunciar el
malgasto de fondos públicos de la Mancomunidad de Saleal, donde
participa el Ayuntamiento de San Andrés, en un momento de grave
crisis económica y con las arcas municipales ya suficientemente
maltrechas. Se han malgastado los casi 17.000 euros que ha
supuesto contratar dos informes externos para valorar la
reciente concesión del servicio de depuración de aguas a
Aguagest.
Lo indignante es que se tire el dinero público de esta forma,
pero para más inri, es que estas actuaciones sean decisiones “a
dedo” de los políticos de turno.
IU denuncia la permanente y tenaz desconfianza de los políticos
del partido popular hacia la labor de los funcionarios y
funcionarias, profesionales y trabajadores cualificados de la
Administración Pública, capacitados para desarrollar estas
funciones y que como funcionarios no tienen ningún otro interés
particular, más que el servicio público y a la ciudadanía. Esa
es la independencia que les procura su situación laboral. Parece
que todo lo que venga de estas empresas externas, que suponen un
coste añadido al erario público de todos los ayuntamientos de la
mancomunidad, es bienvenido para el partido popular. Lo que
dicen los técnicos de la propia mancomunidad, trabajadores y
trabajadoras altamente capacitados, parece no servirles a estos
políticos.
IU quiere reiterar la reprobación ante esta forma de malgastar
el dinero público, cuando luego están anunciando recortes y
reducción de servicios públicos.
IU de San Andrés, además, considera indefendible la actuación
del Sr. López de Benito que, sin estar nombrado como miembro de
la mancomunidad de Saleal en ese momento, propuso pedir un
informe privado a una empresa determinada. Así como la actuación
del resto de los representantes de la mancomunidad, aceptando la
intromisión de López Benito en las decisiones de un organismo
del que no era parte en ese momento.
Desde IU consideramos que todos los informes técnicos que
requieran los ayuntamientos y mancomunidades deben ser emitidos
por los funcionarios y funcionarias de las instituciones, que
han sido contratados por los ayuntamientos y mancomunidades para
hacer esa labor, que han demostrado su capacitación para
desarrollar estas funciones, superando un proceso de oposiciones
muy riguroso y competitivo, y cuyo única finalidad es y debe ser
el bien común. No sólo se ahorrará dinero público, pues no
suponen ningún gasto añadido, sino se aumentará en fiabilidad e
independencia.